QUÉ ES LA MAMA
La mama femenina está formada por tejido glandular y conductos, rodeados por tejido fibroso y grasa en proporciones variables. Los elementos glandulares incluyen pequeños conductos secretores y grupos glandulares que forman las unidades básicas del tejido mamario.
Entre 20 y 25 conductos galactóforos principales desembocan en el pezón, permitiendo la función natural de la mama.
El 80% de las lesiones de la mama son benignas y a continuación repasaremos de una forma muy básica las más importantes.
Son los tumores benignos más frecuentes en la mama de la mujer joven. La incidencia más elevada se produce entre los 21 y 25 años. Está formado por una proliferación de tejido glandular y fibroso y a la palpación se nota como un bulto gomoso, firme, regular, a veces, lobulado y móvil.
El diagnóstico, normalmente, es clínico pero es recomendable practicar una ecografía de confirmación y, ante la duda, una punción biopsia con aguja fina. Si la paciente no está angustiada, no es muy grande y no molesta, no es necesaria su extirpación. No puede malignizarse nunca un fibroadenoma bien estudiado y diagnosticado.
Son las masas mamarias más frecuentes teniendo en cuenta todas las edades. Aproximadamente un 7% de todas las mujeres pueden tener un quiste de mama en algún momento de su vida. Los grandes quistes normalmente los detecta la propia paciente de manera casual; suelen ser asintomáticos y si duelen es porque su rápido crecimiento comprime los tejidos vecinos.
Su diagnóstico es por ecografía. Normalmente no se extirpa; solo los de más de 3-4 cm se puncionan y se analiza su contenido. Las proliferaciones quísticas malignas de la mama son muy raras; solo un 1% de todos los cánceres de mama son quistes y en todos los casos el líquido que contienen es sanguinolento y espeso, el cual debe analizarse.
Son tumores fibroepiteliales formados por células del estroma periductal. Son poco frecuentes y se pueden dar a cualquier edad. En algunos casos pueden tener componentes malignos. Son de crecimiento rápido y suelen ser masas duras, indoloras, lisas y móviles.
El diagnóstico es clínico y ecográfico ya que es necesario realizar el diagnóstico diferencial con los fibroadenomas y los quistes.
Su tratamiento siempre es la extirpación de toda la masa.
Son tumores benignos poco frecuentes. Suele manifestarse como una masa palpable, circunscrita y formada por un agregado de estructuras tubulares y glandulares. Aunque el tumor no tiene una verdadera cápsula, sus bordes son regulares y están bien delimitados. Su aparición es más frecuente entre los 16-40 años. Su diagnóstico es por ecografía y posterior punción biopsia con aguja fina.
Es un tumor encapsulado, benigno del tejido adiposo (grasa). Son indoloros, móviles, bien delimitados, blandos y palpables. El diagnóstico es clínico y por ecografía y, si queda alguna duda, se realiza punción con aguja fina para diagnóstico citológico. No es necesaria su exéresis.
También llamado fibroadenolipoma, es un tumor benigno y poco frecuente. Está formado por una masa de pequeños lóbulos rodeada de un estroma fibrogroso.
No suele ser doloroso y se palpa como una masa bastante blanda o como un engrosamiento similar al del tejido mamario normal. Su diagnóstico es clínico y por mamografía debido al aspecto moteado (corte de salchicha) que da la imagen radiológica.
Son quistes mamarios benignos que contienen leche. Se asocian con la lactancia y pueden ser múltiples y bilaterales. La confirmación diagnóstica es por ecografía y clínica (mujer que lacta) o también se puede punzar y sale leche.
El papiloma intraductal solitario es un, poco frecuente, tumor benigno de los conductos galactóforos que suele aparecer a 1-2 cm del pezón y que provoca una secreción serohemática por el pezón; en otros casos puede ser asintomático. El diagnóstico es por galactografía (radiografía con contraste del conducto que tiene la secreción) ya que el análisis de la secreción por el pezón muchas veces no aclara el diagnóstico. Menos de un 5% van asociados a un carcinoma.
Su tratamiento es quirúrgico: exéresis del conducto.
Hay diversos tipos de lesiones benignas de la mama que se diagnostican casualmente al practicar una ecografía o una mamografía por otro motivo ya que normalmente no dan síntomas: Adenoma del pezón, papilomas múltiples, papilomatosis y papilomatosis juvenil.
El carcinoma de mama afecta al 12% de las mujeres en los EE. UU. y causa la muerte del 3,5% de las mujeres del país, lo que lo sitúa en segundo lugar como causa principal de muerte por cáncer en las mujeres.
Se han realizado numerosos estudios epidemiológicos sobre los posibles factores de riesgo del carcinoma de mama. Sin entrar a valorar la intensidad de cada uno, citaremos los más importantes:
* Mujeres mayores de 40 años
* Antecedentes de carcinoma de mama
* Menarquia precoz (antes de los 12 años)
* Menopausa tardía
* Primer embarazo más allá de los 30 años
* Nuliparidad (mujeres que no han tenido hijos)
* Obesidad
* Nivel socioeconómico alto
* Consumo diario de alcohol
*Biopsia con hiperplasia atípica
* Predisposición genética
La clasificación de los tumores malignos de mama en carcinoma ductal y lobulillar clarifica el origen celular de ambos. El 85% son ductales y, aunque los lobulillares son menos frecuentes, suelen ser multifocales y, a veces, bilaterales.
Además de la clasificación anterior, también se clasifican en ‘in situ’ e invasivos.
Es importante aquí, recordar lo escrito en el apartado de exploraciones y mamografías donde se explica el protocolo de diagnóstico precoz de estos tumores.
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